Logo  
  Articoli     
             
 
I nostri preferiti
Slavemara (5583)

Visitatori
Visitatori Correnti : 12
Membri : 0

Per visualizzare la lista degli utenti collegati alla community, devi essere un utente registrato.
Iscriviti


Meteo



 
DESVIRGADA EN LA COCINA DEL COLEGIO
Inserito il 11 giugno 2007 alle 20:15:39 da t_mara_t.

Desvirgada en la cocina del colegio
Yo seguía sentada arriba de la barra, en la cocina del colegio, semidesnuda de la cintura para arriba, apunto de ser penetrada por mi compañero de laboratorio y ya no sentía remordimientos al respecto. Esas palabras habían desaparecido de mi vocabulario desde el momento en que su lengua entró en mi boca...
En la familia siempre han sido muy conservadores, motivo por el cual tanto mi hermana y yo tuvimos que asistir a un colegio católico y si por mis padres hubiera sido uno donde acudieran puras señoritas. Para nuestra fortuna era mixto, pero si teníamos que tomar algunas clases separados como las de cocina y las de mecánica.
Siempre fui baja de estatura, sin embargo, fui bendecida con dos grandes atributos, que jamás han pasado desapercibido por los varones.
Nunca fui muy popular, pero todos los compañeros sabían quién era y como era. Sobre todo porque mis atributos sobresalían de las demás chicas y estando en la edad de la morbosidad… era normal que los varones se pasaran la hora del receso sentados en una banca calificando los atributos físicos de cualquiera de nosotras.
Nuestros uniformes la verdad eran abominables y creo que todas los odiábamos. Las faldas nos llegaban arriba de la rodilla y el calcetón debajo de la misma, esa era la única parte descubierta de nuestras piernas. En la parte de arriba aparte de una blusa blanca debíamos llevar un chaleco grande y cuadriculado que a ninguna favorecía.
En aquel tiempo empezaba a tener algunas fantasías de tipo sexual y de cómo sería practicar el sexo, sobre todo cuando durante el día platicaba con Carlos un amigo de la infancia que acudía al mismo colegio y el cual tenía una reputación de Casanova.
Solíamos sentarnos juntos en el transporte y procurábamos ser compañeros de laboratorio para hacer las tareas en equipo. Era común que los compañeros pensaran que éramos novios porque pasábamos la mayor parte del tiempo juntos.
Yo atravesaba la etapa de la inseguridad en mi apariencia y el hecho que los chicos se me quedaran viendo (después me enteraría que era por que les atraía el tamaño de mis pechos) no me ayudaba.
Un día después de una clase sobre reproducción en Ciencias Naturales los "ánimos" de la mayoría de los chicos era mucho y en mí crecía la curiosidad de experimentar. Pregunté a Carlos:
-Carlos tu has tenido relaciones sexuales?-
Mi pregunta la verdad no se la esperaba, pero como tenía una reputación de conquistar a las chicas, imaginé que ese tema no era algo nuevo para él (sobre todo porque era bien parecido para su edad y la verdad algunas veces hacía cara de niño adorable a la cual ni las maestras podían resistir y accedían hasta a dejarle salir temprano).
Después de su shock inicial me respondió:
-Sí, porque preguntas?
En ese momento sonó la chicharra de cambio de clase y aproveché el alboroto de nuestros compañeros para contestarle sin que me fueran a escuchar
-Es que tengo curiosidad por saber que se siente- Sentí que el color rojo invadía mis mejillas y agaché la cabeza (me sentía culpable de siquiera tocar ese tema con un varón, después de todo estábamos en colegio católico y si alguna maestra hubiera escuchado lo que le dije posiblemente me hubiera puesto de rodillas en el sol a orar unos cien Padre Nuestro y otros cien Ave María).
Para mi fortuna su calentura posiblemente era casi igual a la mía y me respondió:
-Si quieres, yo te puedo enseñar-
Abrí los ojos desmesuradamente y solamente moví la cabeza en afirmativo. Como la clase que estaba comenzando era educación física, el maestro no tomaba lista y ponía a todo mundo a jugar soft ball. Tomé su mano y lo conduje hasta el otro lado del colegio donde se encontraban la cocina y el taller de mecánica. Nadie iba para allá en lunes, sino hasta los miércoles que era cuando se impartían esas clases.
Unas amigas y yo solíamos ir a la cocina en el receso para calentar nuestro almuerzo, así sabía que la cocina estaba desocupada. Como no había ventana ni nada por el estilo, lo metí ahí y me senté en la barra y le dije:
-Carlos, por favor enséñame a besar, es algo que veo mucho en las películas y me gustaría saber como hacerlo-
-Esta bien- me respondió
Como yo estaba sentada en la barra y el se encontraba de pie nuestras cabezas quedaban de frente, me agarró los costados de la cara y lentamente se me fue acercando. Sentía el corazón latir a mil por hora y las manos me empezaron a temblar. Jamás había estado así de cerca con algún chico y mucho menos me habían dado un beso en la boca.
Yo no sabía ni que hacer así que hice lo mismo que el hizo, agarré los lados de su cabeza y conforme se seguía acercando abrí los labios, acción de la cual sacó provecho metiendo su lengua y tocando mi paladar. Al momento sentí que mis pezones se pusieron duros y que algo mojaba mi braga.
Sentí como que algo se poseía de mí y traté de acercarme más a él, solo para encontrarme en el borde de la barra y con las piernas abiertas en ambos lados de Carlos. Bueno, tan abiertas como la dichosa falda permitía. Ni tardo ni perezoso bajó sus manos a mis hombros, las deslizó por mis hombros para finalmente posarlas donde más atención solicitaban, mis pechos.
En ningún momento dejaba descansar mi boca, deslizaba su lengua sobre la mía, haciendo que libraran una batalla en la cual el me llevaba mucha ventaja.
Por sobre el chaleco pude sentir que sus manos agarraban mis pechos y después empezaron a desabotonar el chaleco para dejarme en la blusa blanca. Apartó su boca de la mía y empezó a besarme el cuello, enviando escalofríos por todo mi cuerpo.
Mis manos seguían temblando, pero de igual manera bajaron por su espalda hasta llegar a su trasero donde se posaron y masajearon un rato, solo para continuar su travesía hasta el frente del pantalón de Carlos.
Cuando voltee hacia abajo para poder bajar su bragueta, mi blusa blanca ya había sido desabotonada y él la jalaba del borde de la falda para sacarla y deshacerse de ella. Notó que mis manos no dejaban de temblar, las cogió para poder guiarlas y bajarse el pantalón.
Una vez que su pantalón estaba abajo se desabotonó la camisa y lo único que separaba su torso del mío era el encaje de mi sostén. Sentía mucha vergüenza, pero las sensaciones de ese momento eran demasiadas y tan intensas como para prestar mucha atención a cosas como el decoro y el pudor.
Volvió a agarrar mis manos y las guió a su trusa donde se posaron sobre su verga dura. Mientras yo experimentaba acariciando aquel paquete, él me quitaba el sostén. Mi primera reacción fue cubrirme el pecho con los brazos, pero me lo impidió poniendo él sus manos sobre mis senos.
Los acarició como si fueran de cristal y finalmente se agachó un poco para introducirse el pezón en su boca. Para que tuviera mejor acceso me incliné hacia atrás lo más que pude dándole la oportunidad de que pusiera sus manos sobre mis piernas y lentamente las fuera subiendo hasta encontrar el centro de mis calenturas.
Mordía mis pezones alternando entre uno y otro, cada vez que lo hacía mandaba una corriente eléctrica de mi pezón a mi clítoris. Agarré su cabeza y lo acerqué más a mis senos. No quería que nada lo apartara de seguir dándome esa sensación tan divina que me estaba volviendo loca.
-MHHH!!! Si supieras cuantos compañeros sueñan con agarrarte las tetas y hacerte esto te sorprenderías.
La verdad su comentario me sorprendió ya que como lo he dicho, nunca me consideré atractiva, pero por lo visto era todo lo contrario.
Entre gemidos le pude responder: –cuantos?-
-Todos piensan que tienes las tetas más grandes, pero hasta ahora soy el primero que las puede ver y tocar. Voy a ser la envidia de todos.
Dicho esto siguió chupando y mordiendo mis pechos como si de un bebé se tratase. Duró unos instantes así y luego proclamó:
- Ahora si Caro, espero estés lista porque ya no aguanto las ganas de metértela -
Lo único que yo sabía era que sentía las ganas de tener algo dentro de mi vagina y estaba segura que era algo que Carlos tenía.
Me arremangó la falda en la cintura y bajó por completo mis bragas, se apartó de mí y bajó su trusa, dejando su pene al descubierto. Estaba duro y me apuntaba, acusándome que en unos instantes estaría dentro de mí, haciéndome suya por completo.
Yo seguía sentada arriba de la barra, en la cocina del colegio, semidesnuda de la cintura para arriba, apunto de ser penetrada por mi compañero de laboratorio y ya no sentía remordimientos al respecto. Esas palabras habían desaparecido de mi vocabulario desde el momento en que su lengua entró en mi boca. Los únicos sonidos de los cuales era capaz al momento eran gemidos de placer.
Finalmente el momento que tanto me excitaba y me aterrorizaba, puso sus manos en mi trasero y me atrajo hacia sí. Me inclinó un poco hacia atrás y la punta de su pene se mantuvo en la entrada de mi vagina. Me besó nuevamente, acallando mi dolor cuando se deshizo de mi virtud.
Una lagrima rodó por mi mejilla. Al notar mi descomodidad Carlos se alejó un poco y me dijo:
No te preocupes, se que ahorita te duele, pero en un ratito se te va a pasar y te va a gustar –
Dicho esto, la sacó un poco y volvió a meterla, lentamente, como dando tiempo a que me acostumbrara a tenerlo dentro de mi. Volvió a morder mis pezones enviando nuevas corrientes eléctricas a mi clítoris.
Hmm, sigue así- le pedí, empezaba a gustarme sentirlo metiendo y sacando su pene mientras devoraba mis tetas.
Tal como Carlos había dicho, el dolor se convirtió en placer. Me agarró fuertemente y me cargó solo para poder recostarme en el piso.
Lo siento Caro, pero mis piernas me empezaron a doler de estar parado tanto tiempo –
Quién era yo para decirle si parada o acostada, lo único que yo quería era que siguiera follando y mordiendo mis pezones.
Empezó a acelerar sus embestidas, su respiración se hizo entrecortada y soltó mis tetas. Se concentró en darme duro, hasta que no pudimos más y nos corrimos ahí tirados en el piso de la cocina. Ambos temblábamos. Se tumbó encima de mí y así permanecimos unos minutos hasta que la chicharra de cambio de clase sonó de nueva cuenta haciéndonos salir de nuestro estupor.
Me besó por última vez antes de vestirse rápidamente. Me dio mi ropa y esperó a que terminara de vestirme para salir juntos. Nos dirigimos junto con el resto del grupo al salón, pero al igual que mis compañeras me desvié al tocador para limpiarme.
Al regresar al salón, sentía que Carlos me miraba, no pude evitar sonrojarme, pero al menos de ahí en adelante si alguien nos confundía como novios, ninguno de los dos lo afirmábamos, pero tampoco lo negábamos.
Ese fue el principio de mi vida sexual y de mis escapadas con Carlos a la cocina del colegio….


FRANCIS.._.___

POSTATO DA EVA IN ML Yahoo: esso_bugie_e_incredimail@yahoogroups.com

 
Log in
Login
Password
Memorizza i tuoi dati:

Eventi
<
Settembre
>
L M M G V S D
01 02 03 04 05 06 07
08 09 10 11 12 13 14
15 16 17 18 19 20 21
22 23 24 25 26 27 28
29 30 -- -- -- -- --


MiniChat

Top - Siti web
.. (IT)
BdSm (IT)
Devozione Assoluta (IT)
piedi femminili italiani (IT)
MISTRESS MILANO (IT)
Tisadica (IT)
kiss&tell (IT)
SadoMatti (IT)
SMaliziando (IT)
SCINT, l'agorà dell'SM (IT)
l'agorà dell'SM (IT)
IMPERIUMVIRI (IT)
Luca Scandaletti (IT)
ZonaFemdom (IT)
Sherwood Chat (IT)
Lady FetishDea (IT)
PIACERE SEGRETO (IT)
Lady Lilith (IT)
Forum femdom (IT)
PIACERI PROIBITI (IT)
BONDAGESTORE.IT (IT)
Che tipo di schiava sei? (IT)
PIACERE SEGRETO (IT)

Mappe

Mappe
Riempi i campi sottostanti per avere la mappa. L'unico dato obbligatorio è la città.
Indirizzo
Codice Postale
Città
Paese



 
 © Giuseppe e Mara 
Contattami
Realizzato con ASP-Nuke 2.0 derivato da ASP-Nuke v1.2
Questa pagina è stata eseguita in 0,046875secondi.
Versione stampabile Versione stampabile